Hacía tiempo que quería actualizar el sistema que lleva mi viejo portátil, que aún estaba funcionando con OpenBSD versión 3.7. Pero bueno, esas cosas no se hacen si no es necesario, hasta que se nos ha echado el verano encima y, como siempre, me viene bien tener la máquina en condiciones para cuando me voy a la playa de fin de semana.
Como los domingos por la tarde son sinónimo de estar espeso
, instalando la última versión de OpenBSD me he cargado la BIOS cutre del Compaq Armada. Es lo que me faltaba para perder las pocas ganas que tenía de hacer nada :).
He pensado, casi sin darme cuenta, que si pudiera hacer funcionar una Ubuntu en este cacharro, sería la leche. Bueno, quizás una Ubuntu no, pero sí una Xubuntu ;).
La verdad es que ya había usado Xfce, un escritorio bastante ligero para máquinas antiguas que no pueden hacer funcionar la últimas versiones de entornos más pesados como Gnome (por defecto en Ubuntu) o KDE.
El caso es que nunca había quedado satisfecho. Cuando instalaba esta opción los paquetes nunca estaban tan cuidados como las alternativas más mayoritarias, y me daba la impresión de acabar con un entorno un poco descuidado. Además se trataba de Xfce en la vieja rama 3.x, porque las pijadas del entonces reciente Xfce 4 eran muchos más lentas en mi máquina (supongo que las GTK+ 2 eran más pesadas en sus primeras versiones).
Así que me he decidido a probar, a ver si el acabado de esta Xubuntu es tan brillante como el de la distribución principal, y no me ha decepcionado.

Parece que me gusta, lo voy probar un tiempo a ver qué tal ;)
He empezado con un pequeño error, porque mi portátil solo tiene 64 MB de memoria, así que tenía que emplear el CD alternate, para instalaciones con menos de 128 MB, así que he bajado y he quemado también el CD desktop por despiste. Tengo ganas de ver el nuevo instalador de Ubuntu, porque por ahora todo el mundo que conozco ha actualizado desde versiones anteriores ;). Lo poco que he visto con el CD equivocado tiene muy buena pinta, y eso que es cierto que faltaba memoria.
Después, con la instalación adecuada, todo ha ido como la seda (aunque muy despacio, claro), instalando en low memory mode, y obligatoriamente con el inglés como idioma del instalador (una restricción por ir tan corto de memoria).
El proceso ha tardado mucho por la gran cantidad de paquetes que se instalan, pero creo que luego compensa, porque el sistema resultante es bastante confortable y, para mi sorpresa, bastante ligero y usable pese a que tarda algo más en cargar que OpenBSD, y las terminales virtuales de Xfce tardan mucho más en arrancar que las xterm :P.
He tenido que hacer algunos ajustes finales, como cambiar el orden de los botones del touchpad (¿por qué estaban al revés?) o seleccionar el idioma español (aunque la traducción por ahora no es perfecta).
Esto último ha sido complicado. El sistema queda en inglés tras la instalación, y al cambiar el idioma sospecho que instala cosas de más (no viene el OpenOffice.org, pero instala su documentación), aunque realmente lo grave es lo costoso de crear los locales con tan poca memoria desde X11 (recomiendo hacerlo desde consola y sin arrancar Xorg, o no acabará nunca peleándose con el swap).
Pero quitando estos y otros pequeños detalles: perfecto para máquinas (muy) viejas.

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