8 de Julio, 2005

¡Ya tengo BIOS en el portátil!

Más vale tarde que nunca, ¿no?

Hace unos cuatro años me compré un Compaq Armada 1573DM de segunda mano, y lo que más me llamaba la atención es que no tenía BIOS. Bueno, sí tiene (¡tiene que tener!), pero no lleva utilidad para el usuario (de esas que aparecen al pulsar DEL o F10, o lo que diga el fabricante).

El caso es que la web de HP (antes Compaq) es confusa y no queda claro que hay que bajar.

Después de invertigar un buen rato entiendo que hay que bajar el disquete de diagnóstico para restaurar la partición especial donde irá la BIOS (restaurar, je... nunca ha estado ahí, ni siquiera cuando me lo compré), para luego con el disco de configuración instalar lo que es la BIOS propiamente dicha.

Pues es una castaña. Son dos programas de DOS que generan sendos disquetes para realizar las operaciones, y claro... sin DOS no hay tu tía.

Como iba a perder mi instalación de OpenBSD al crear la partición de la BIOS, pues he formateado el disco con FAT16 y he arrancado DOS con un disquete para copiar los ejecutables al disco (requieren de disco para descomprimir) y crear así los disquetes.

La partición de diagnóstico tiene que quedar al comienzo del disco y tener al menos 2MBs (eso dice el programa, porque el fdisk de OpenBSD me indica 12MBs), y la genera el programa en cuestión (yo he borrado todas las particiones para que funcionara).

Me he guardado copia de las imágenes de los disquetes para no tener que repetir esta odisea nunca más (y llevaré mucho cuidado de no fastidiar la partición de diagnóstico).

Ahora puedo obtener información sobre el hardware, y configurarlo para que las cosas vayan como yo quiero (a ver si hago funcionar el soporte de infrared).

Anotación por Juan J. Martínez.

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