7 de Diciembre, 2011

Si te gusta, contribuye

Trabajar con Internet ha hecho que cambie nuestra percepción en muchas cosas. Sobretodo la web, que está ahí esperando a que la visitemos sin pedirnos nada a cambio (como esta bitácora :P).

Ayer leía una anotación de Maciej Ceglowski, creador del gestor de marcadores Pinboard (es de pago; curioso que haya que especificar, ¿los servicios en Internet son siempre gratis?), en la que comenta varias cosas interesantes: Don't Be A Free User.

Hippies use side door

Habla del fenómeno que es precisamente uno de los motores del movimiento start-up de Silicon Valley: un servicio o producto gratuito, que se hace relativamente popular, hasta que una empresa grande y ya establecida lo compra.

Los fundadores y/o empleados hacen caja y pueden quedarse en el proyecto o quizás vuelvan a empezar con otra historia. ¿Y qué pasa con el servicio o producto? Pues muchas veces desaparece dejando colgados a los usuarios (algo que vamos a ver cada vez más: software como servicio se llama).

Solo atendiendo a Google, su lista de adquisiciones es impresionante, así como la cantidad de proyectos que han desaparecido, porque han sido absorbidos por otros productos de la empresa o simplemente... se han perdido (bueno, para ser justos: podría ser peor... al menos Google publica los cadáveres en forma de Open Source).

No es que se pueda culpar a las grandes empresas, porque si no hay un modelo de negocio sostenible tras el proyecto adquirido (el modelo era: ¡que te compren!), es normal que se rentabilice la operación... y eso no tiene en cuenta a los felices usuarios.

Lo que no sé es si se puede decir, como insinúa Ceglowski (como parte interesada, él mismo lo dice :P), que las start-ups podrían mantener la independencia y crecer como empresa si los usuarios contribuyeran económicamente al proyecto.

Es el llamado modelo freemium, donde la mayor parte de la funcionalidad es gratis y una parte premium se ofrece a cambio de dinero, y que suele compatibilizarse con otros modelos que cada vez funcionan menos como el de financiarse en base a publicidad.

Estos planes de negocio tienen una efectividad limitada, quizás por lo que comentaba al principio: ¿pagar por un servicio en Internet? El rechazo de los usuarios puede ser tan apasionado como la calidad del producto. Por ejemplo Spotify, que pasó de es maravilloso (está lleno de estrellas) a rasguémonos las vestiduras (malditos) porque la empresa tocó el todo gratis para intentar ser rentable.

Fuera de Internet decidimos pagar por muchos servicios que nos proporcionan valor, pero aquí el todo gratis dificulta las cosas y nos hace tomar malas decisiones, por ejemplo convirtiéndonos nosotros mismos y nuestra información en el producto.

Estaba leyendo la anotación y pensaba: como el Software Libre y el soporte (aunque la mecánica es diferente porque las interacciones con una comunidad no son solo transacciones de dinero por servicios, sino que hay otras formas de aportar).

El caso más claro es el de Red Hat Enterprise Linux y CentOS.

Cada vez que oigo en un contexto empresarial mejor CentOS que es gratis o estando CentOS, ¿por qué vas a pagarle una subscripción a Red Hat?, confieso que no entiendo nada. A parte de la desinformación acerca de lo que se ofrece (parece que se da a entender que se trata de una licencia -cuando no se dice licencia directamente-, los comerciales de Red Hat tienen que trabajárselo más), nadie parece saber qué es CentOS ni de donde viene.

CentOS es una distribución de software basada en el código fuente de Red Hat Enterprise Linux, al que se le quita todo el tema de marcas -que tienen limitaciones legales-, produciendo una distribución Linux que es 100% compatible con el sistema de Red Hat. Esto es perfectamente legal, gracias a que es Software Libre.

Pero igual que Red Hat contribuye mucho al Software Libre, porque debe proteger uno de los principales activos de su modelo de negocio (igual que CentOS se beneficia de RHEL, Red Hat empaqueta y usa mucho software de terceros), ¿por qué las empresas se centran en lo gratis y están dispuestas a prescindir de la parte premium del producto?

No sé cuál es la respuesta a esta pregunta, pero con el retraso de la publicación de CentOS 6 y las protestas de muchos usuarios, intuyo que puede estar muy relacionada con el mensaje y las consecuencias que quiere transmitir la anotación de Ceglowski: si te gusta, contribuye.

Anotación por Juan J. Martínez, clasificada en: software libre, centos, red hat, internet.

Hay 2 comentarios

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En empresas más o menos grandes la política es muy diferente, o al menos así ha sido mi experiencia. Se prefiere pagar y tener un soporte al que cargar los 'marrones’, que tener a alguien buscando soluciones en listas de correo. Así, nosotros estamos pagando soporte Qt como también pagamos una 'cosa’ llamada RedHawk Linux, que viene a ser Red Hat Enterprise con soporte RealTime: http://real-time.ccur.com/concurrent_redhawk_linux.aspx

por anavarro, en 2011-12-08 08:10:10

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Aquí mi pecepción es diferente. En general el soporte que proporciona CentOS (actualizaciones de seguridad, upgrades cuando se puede, etc) es suficiente, lo que los clientes demandan más es soporte a nivel de aplicación (tipo: optimizar servidor web + base de datos, o directamente como hacer que tal o cual aplicación web aguante más usuarios concurrentes).

No sé si RHEL realmente puede cubrir eso, pero ya te digo que la differencia aquí entre CentOS y RHEL es asombrosa teniendo en cuenta la de empresas que usan el combo CentOS/cPanel (¡y la licencia de cPanel se paga sin rechistar sin tener ningún soporte!).

por Juanjo, en 2011-12-08 08:27:52

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