23 de Diciembre, 2018

Se acaba el 2018

Continuando con la revisión del 2017, ¿qué tal ha ido el 2018?

Un poco como comentaba hace un año: complicado. Otro cambio de trabajo, para mejor, otra mudanza (seguimos en Bristol), también para mejor. Espero que tengamos un par de años de tranquilidad, por nosotros y por los niños (si el brexit lo permite, pero mejor saltar el tema).

Gracias a que el tiempo no se detiene, era bastante fácil celebrar 15 años de bitácora: simplemente se suma uno más. He escrito poco, pero no mucho menos que el año pasado (porque ya era poco; algo bueno tenía que tener).

Quizás haya sido cosa de la última mudanza, pero decidí aligerar mi página personal y pasar a usar una web estática. De hecho me he planteado si cerrar este espacio, porque no escribo mucho y es un poco un peso muerto.

Este año he publicado un solo juego, que me parece que va a ser la norma. Y no está mal. Lo que fue extraordinario (e inmantenible) fue la progresión de años anteriores (el 2016 fue de récord).

Además es un juego para Amstrad CPC, que parece que se consolida como mi sistema favorito. The Dawn of Kernel ha tenido muy buena respuesta, tanto de jugadores como de crítica, y estoy muy contento.

Parece que contra menos tiempo tienes, más cosas quieres hacer. Para quien recuerde lo que comentaba hace un año, Kernel no era el juego de CPC en el que estaba trabajando... y es que Kitsune's Curse sigue ahí (avanzando muy despacio). A este título hay que añadir Starblind (que empecé hace muy poco), y Moonstone.

Este último es mi primer proyecto para MSX, y es complicado porque se me ha ido un poco de dimensiones y necesito repensar algunas cosas. Sin olvidar que The Goblin King para Commodore 64 está esperando (y alguna cosa más que mejor no comento :S).

Demasiadas cosas, es cierto. Pero tampoco hay más tiempo libre que el que nos queda, así que ya irán saliendo los proyectos, aunque sea uno al año.

De hardware ni hablamos, porque es imposible con los críos por aquí tocándolo todo; aunque hice un apaño de una fuente de alimentación moderna adaptada para mi MSX (sí, tengo uno gracias a un benefactor; y debería contar la aventura por aquí, porque no ha sido fácil). Tampoco ha sido una obra de ingeniería mayúscula, pero sacar el soldador un rato me ha gustado bastante (y la fuente funciona, ojo :D).

Temas Open Source, algo se ha hecho; aunque cada vez más lejos de Python (y de Go, para mi sorpresa), porque ahora estoy cogiendo bastante práctica con Scala a muy buen nivel (otra cosa que no he comentado por aquí; mal). Yo programando en un lenguaje para la JVM, ¡cómo hemos cambiado!

Al final cierro el año contento, y también cansado. Pero me temo que eso va a ser cosa del paso del tiempo más que nada. A ver si en el 2019 seguimos informando, aunque sea para tener mi cabeza un poco más ordenada.

Anotación por Juan J. Martínez.

Hay 2 comentarios

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Parece que ha sido otro año lleno de novedades. Normalmente los cambios de trabajo traen algún que otro cambio de stack aunque he de decirte que lo de Scala no me lo esperaba. Siendo para mejor como dices miel sobre hojuelas.

La efeméride de los 15 de bitácora me ha recordado que me he olvidado (sic!) de la mía, enhorabuena y a seguir, mejor es poco que nada.

Un abrazo.

por r0sk, en 2018-12-28 12:27:20

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Hola Juanjo,
Veo que todo marcha de maravilla y me alegro. Te mando un fuerte abrazo desde Elche.

Jaume

Pd: y enhorabuena por el aniversario de blog.

por Jaume Selva, en 2019-01-09 21:20:37

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