1 de Mayo, 2005

Practicando inglés con VoIP

Mi hermana me preguntado si esto del Gnomemeeting le podría servir para practicar el inglés hablado. La verdad es que sí, aunque en casa tengo algún problema técnico.

Resulta que las máquinas de mi red local tienen acceso a Internet mediante NAT (Network Address Translation), es decir, emplean todas las estaciones la misma conexión y la misma IP pública.

Llamar desde la red local no implica mayor problema, se abre un canal desde la máquina en la red privada al destino en Internet, y NAT se encarga de traduccir las direcciones (la dirección IP de la red local es privada, obviamente).

Pero recibir llamadas no es tan sencillo. Las máquinas en Internet solo pueden ver la IP pública, así que la conexión a esa máquina debe redirigirse al destino dentro de la red local.

Para un solo destino no hay problema, todo lo que vaya dirigido al puerto 1720, para este protocolo, se redirige a homeworld (mi estación de trabajo).

Como mi hermana quiere usar el otro PC, tendría que emplear otro puerto para poder distinguir qué llamadas van a qué máquina, como se aprecia en el diagrama.

Redirección de puertos
Redirección de puertos

La idea es que la máquina que usa mi hermana trabaje con el puerto 1721, lo que nos permitiría diferenciar las llamadas.

Para ello hay que hacer que Gnomemeeting emplee el puerto que le indiquemos. Esto se puede conseguir solo con gconf-editor, en la clave: / apps / gnomemeeting / protocols / h323 / ports / listen_port.

El único problema ahora será hacer llegar a los clientes este dato, es decir, que no se recibirán llamadas en el puerto estándar (aunque no es del todo cierto, porque las recibiré yo :D). Esto se resuelve automáticamente gracias al directorio ILS.

No es la solución más elegante, pero funciona. En un entorno más complejo, con muchos más clientes, redireccionar puertos sería una solución muy poco escalable y resultaría más sensato instalar un gatekeeper o centralita que diera soporte a todos los clientes de la red local (gracias a que comprende el protocolo H.323 y es capaz de identificar el destinatario de una llamada).

Esta tarde ya ha estado hablando unos 20 minutos con un tal Dave, francés residente en Reino Unido, así que la idea parece funcionar.

Eso sí, no hay que ser una persona tímida: llamamos a alguien que no conocemos y le pedimos que charle con nosotros (si tiene tiempo y ganas). Además, si necesitamos practicar, probablemente nuestro dominio del idioma en cuestión no será muy bueno ;).

Anotación por Juan J. Martínez.

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