6 de Julio, 2017

OSR y BFRPG

Hace unos cuantos años ya que, tanto Alex como yo mismo, solíamos jugar a juegos de rol de mesa (aparte de alguno en el ordenador); y tenemos muy buenos recuerdos de aquellas partidas con los amigos. Imagino que es cosa de nuestra generación, porque hubo una explosión de juegos de este tipo con muchos adolescentes echando horas y horas. O igual no, no sé si los juegos de rol siguen siendo tan populares.

El caso es que hace un año (¿o dos? :S) estuvimos mirando a ver qué se juega ahora y si podíamos echar alguna partida (tras algo de éxito jugando a Carcassonne, que es imagino un juego de estrategia). Aunque sea nosotros dos solos cuando se pueda, quizás con personajes no jugadores esas partidas 1:1 pueden funcionar, y acabamos interesándonos por Dungeon World.

Además de la nostalgia, es cierto que me gustaría programar un juego de rol clásico para ordenador (¿para el CPC quizás?), e inventar tu propio sistema es muy difícil. Incluso si llegara a cuadrar un conjunto de reglas coherentes, equilibrar el juego sería muy complicado. Como ya es un proyecto un poco absurdo para una sola persona, sin mucho tiempo libre, pensé que igual era mejor simplificar las cosas y utilizar un sistema existente y listo.

La cosa se enfrió y no llegamos muy lejos con la iniciativa, aunque sí investigamos lo suficiente el sistema para saber que pinta muy bien para partidas muy narrativas. Lo cual creo que lo descarta para mi proyecto.

¿Por qué? Principalmente porque ese estilo narrativo no se traduce bien a un juego de ordenador. Dungeon World está genial para crear una historia y potenciar la creatividad de los jugadores, pero para mi proyecto iría mejor algo más cuadriculado con más tablas y tal; como muchos de esos juegos que disfrutamos en nuestra adolescencia.

La verdad es que las cosas han cambiado mucho y ahora hasta hay reglas básicas de D&D de libre acceso; que podría ser más lo que estoy buscando.

Y bueno, parece ser que esto de la nostalgia nos llega a todos por igual porque hay un movimiento llamado OSR (algo así como revivir los clásicos), que busca recuperar las sensaciones de aquellos D&D originales, antes de que las reglas empezaran a ocupar tres tomos de tamaño enciclopedia.

En ese grupo de retro-clones hay muchas opciones, que en general son intercambiables hasta cierto punto porque se basan en las reglas abiertas de D&D (del enlace anterior); desde los que se limitan a reproducir el sistema de juego original, hasta los que se atreven incluso a mejorar aquellos detalles que nunca terminaron de encajar.

De este grupo de juegos, me he fijado en Basic Fantasy RPG (o BFRPG), que es open source (¡me gusta!) con todos los contenidos de libre acceso (PDF y ODT), versión en papel a un precio asequible, tiene un tamaño manejable (170 páginas, incluyendo hechizos y monstruos está muy bien), e intenta modernizar algunos detalles que creo que es de agradecer (sin perder la esencia clásica, claro).

Ya veremos a dónde va todo esto, pero vamos a seguir intentando echar una partida a Dungeon World, y quizás a BFRPG. ¡Quién sabe!

Anotación por Juan J. Martínez, clasificada en: rpg.

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